miércoles, 9 de febrero de 2011

¿Perdona?

Perdona pero no olvides. ¿Habéis escuchado esta frase? Supongo que en algún momento de nuestra vida a la mayoría nos han intentado dar esta formulita para que afrontáramos una derrota.
Yo a veces me pregunto qué es perdonar. Porque la gente decimos aquello de: “te perdono” y creemos que ya está, que ya pasó. No. las cosas no funcionan así. “Perdón” no es una palabra mágica que exhime a cualquiera de lo que hizo. Después de preguntarle al diccionario qué es la palabreja nos contesta que perdonar es el acto de remitir a alguien una ofensa que cometió.
Pero es que después de haber pronunciado el encantamiento aún diremos eso de:
“no, si yo ya le he perdonado; pero si lo veo con esa...” o 
“ya le pedí perdón pero me sigue mirando mal”.

Entonces no es todo tan fácil. Creo que cuando nos reconcome esa vocecita aguda que dice: ¡qué mal lo hicisteee, hahaha! Lo mejor es reflexionar sobre nuestros actos y buscar la manera de demostrar que comprendimos que no hicimos bien. Pero, ¿y cuándo el daño nos lo hicieron a nosotr@s? Entonces, por rencoroso que parezca, nunca debemos olvidar lo que pasó. Porque de lo malo siempre aprendemos algo, de lo bueno también, pero de lo malo siempre más. No somos discos duros capaces de borrar la información dañina. ¿Qué pasaría si olvidáramos lo que nos hizo daño? ¿Seríamos la misma persona?
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